Los árboles hablan entre ellos y se ayudan mutuamente.

Se trata de un experimento llevado a cabo por la Dr. Suzanne Simard a través de la Universidad de Columbia. El experimento constaba en la inyección de un compuesto radioactivo a un gran árbol madre, el cual fue seguido y medido durante un tiempo con la ayuda de un contador Geiger Medidor de radioactividad). Posteriormente se tomaron muestras de los árboles jóvenes que se encontraban en la vecindad del árbol madre.

Aunque ya se lo imaginaban antes de hacer el experimento, la sorpresa no fue menos al observar que el contador Geiger había medido niveles considerables de la radioactividad en estos árboles jóvenes, es decir, encontró los mismos isótopos radioactivos que habían sido inyectados en el árbol madre; lo cual demuestra que este árbol compartía sus nutrientes con los jóvenes ubicados a su alrededor.

Como con las hormigas, me parece fundamental la cooperación entre comunidades de organismos vivos, sean cuales sean, con el fin de garantizar su propia subsistencia. Darwin falló.

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